
Dr. Ramon Izarra
Medico Cirujano
Cirugia general e Infantil.
Cuando llega un nuevo ser a nuestra familia es mucha la alegría pero trae consigo la preocupación de llevarlo a puerto seguro, es decir, el depende de nosotros para su seguridad, confort y lograr un desarrollo adecuado, por lo tanto son muchos los aspectos que asustan cuando en los niños se presentan: fiebre, vómitos, diarrea y muchas otras cosas alarmantes; en este tema nos ocuparemos de disipar dudas cuando un bebé presenta vómitos.
Los vómitos son la expulsión forzada del contenido estomacal, y sus causas son múltiples, como mala técnica alimentaria, infecciones virales y bacterianas, la mayoría aclaradas y resueltas por su pediatra; sin embargo existen ocasiones donde esto no se resuelve fácilmente y este niño debe ser referido a un especialista en cirugía infantil pues existen vómitos que son causados por patologías que ameritan una resolución quirúrgica; ahora bien, ¿cuáles son estas circunstancias que determinan la necesidad de valoración por especialista en cirugía?
En primer lugar, vómitos que no responden al tratamiento médico por un tiempo considerable, vómitos con un contenido de aspecto amarillento, vómitos repetitivos que determinan pérdida de peso en el bebé, también vómitos que se acompañen de alteraciones en la dinámica de las evacuaciones y de una distensión abdominal progresiva y persistente. Otro aspecto a tomar en cuenta es el momento de inicio de los vómitos, que nos permite descartar o incluir en el diagnóstico patologías de solución médica o quirúrgica.
Esta valoración quirúrgica es importante pues existen causas no tan frecuentes de vómitos pero que su retraso en la resolución pueden poner en peligro la salud, incluso la vida del niño; estas situaciones están determinadas por circunstancias que pueden suceder a todo lo largo del tubo digestivo y que impiden el libre tránsito en el mismo, ya sea en la unión entre el esófago y el estómago por aspectos funcionales (reflujo gastroesofágico), así como por aspectos anatómicos que pueden ir desde la salida del estómago (estenosis hipertrófica del píloro), la malrotación intestinal, atresias en algunos segmentos del intestino hasta llegar a la posibilidad de atresia del segmento anorectal.
Todas estas circunstancias mencionadas últimamente ameritan de la participación del cirujano infantil en su resolución y mientras más temprano se realice menos complicaciones para el bebé.
Existen otras patologías cuyo diagnóstico se nos hacía más difícil anteriormente, como las duplicaciones intestinales y la obstrucción por páncreas anular; pero que los adelantos científicos y tecnológicos actualmente facilitan dicho diagnóstico.
Así que mi recomendación a los responsables del cuidado del bebé como padres y pediatras es que se tomen en cuenta estos aspectos quirúrgicos del niño vomitador y que sepan que cuentan con un aliado siempre dispuesto como lo es el cirujano infantil.
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