
Dra. Yaneidy Mancilla
Médico Oftalmólogo ULA.
Tlf.0412-0724482
La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), es una de las principales causas de pérdida de visión entre los adultos mayores.
Su origen es multifactorial, involucrando el envejecimiento, así como diversos factores genéticos y ambientales tales como el tabaquismo, obesidad y la dieta. Afecta principalmente la retina externa (epitelio pigmentario retinal y fotorreceptores) de la zona macular. Se clasifica en “no neovascular o seca” y “neovascular o húmeda”.

Fotografía de fondo de ojo
Se observa en zona macular drusas blandas confluentes (flecha) y depósitos drusenoides subretinianos (punta de flecha). Correspondiente a una “DMAE no neovascular” Además, se observa excavación papilar aumentada en polo inferior con disminución del reborde neuroretinal (glaucoma).
Actualmente, contamos con dos estudios especializados, la tomografía de coherencia óptica (OCT), que nos revela la morfología de la retina con una definición microscópica y si la sintomatología y el aspecto oftalmoscópico sugieren una membrana neovascular, se debe solicitar una angiografía retinal con fluoresceína.
Recomendaciones generales
La incidencia de la DMAE aumenta con el envejecimiento. Dada la prevalencia de la DMAE y otras enfermedades oculares como el glaucoma, se recomienda realizar exámenes oftalmológicos a los 40 años en pacientes sin síntomas visuales, y realizar exámenes anuales a partir de los 65 años, o incluso antes si hay antecedentes familiares de problemas oculares como los mencionados.
El factor ambiental más relevante y modificable es el tabaquismo, el cual se recomienda evitar o suspender. El tabaco contribuye al desarrollo y progresión de la DMAE a través del aumento del estrés oxidativo y la peroxidación de los lípidos, entre otros factores.
En cuanto a la alimentación, se aconseja seguir una dieta estilo mediterráneo, que es rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y uso de aceite de oliva. Esta dieta se ha asociado con una menor incidencia y progresión de la enfermedad.
La obesidad y el sedentarismo también son factores de riesgo, por lo tanto, se recomienda mantener un índice de masa corporal dentro del rango normal y realizar ejercicio físico de forma regular, ya que se ha demostrado que reduce el riesgo de progresión de la enfermedad.
Asimismo, la evidencia muestra un mayor riesgo de desarrollo de DMAE en pacientes con mayor exposición solar, por lo que sería aconsejable protegerse de la radiación utilizando lentes de sol con bloqueo UV 100%.
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