
Dr. Julio César Araque
Ginecología y Obstetricia
Dra. Angélica Florez
Ginecología y Obstetricia
Por qué la informaciónes tu mejor escudo
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es, con diferencia, la infección de transmisión sexual más frecuente en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de su enorme prevalencia, sigue estando rodeado de dudas, miedo y estigmas sociales que dificultan su prevención. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más del 80% de las personas sexualmente activas contraerán al menos una cepa del virus en algún momento de sus vidas. Esto significa que tener VPH no es una excepción, sino casi una norma en el desarrollo de la vida sexual humana.
¿Qué es exactamente el VPH y cómo se clasifica? El VPH no es un solo virus, sino una extensa familia compuesta por más de 200 variantes o “cepas”. De todas ellas, aproximadamente 40 afectan de forma directa a la zona genital, anal y orofaringea. Desde el punto de vista clínico, los médicos los dividen en dos grandes grupos dependiendo de su potencial para generar lesiones malignas: VPH de bajo riesgo oncogénico: Las cepas 6 y 11 son las más conocidas en esta categoría. No producen cáncer, pero son las responsables del desarrollo de las verrugas genitales (condilomas), las cuales, aunque son benignas, resultan visualmente molestas y altamente contagiosas. VPH de alto riesgo oncogénico: Incluye alrededor de 14 cepas, siendo la 16 y la 18 las de mayor vigilancia médica, ya que causan cerca del 70% de los casos de cáncer de cuello uterino. Estas cepas pueden provocar cambios celulares silenciosos que, si no se detectan y tratan a lo largo de los años, pueden evolucionar hacia un proceso oncológico.

Mitos vs. Realidades: Rompiendo el estigma La desinformación suele provocar tensiones en las parejas y ansiedad innecesaria. Es momento de aclarar los equívocos más comunes con evidencia científica.
Mito: “Dar positivo a VPH significa que tu pareja te fue infiel”
Realidad: Totalmente falso. El VPH puede permanecer en un estado de latencia prolongada o “dormido” en las células de la piel durante meses, años o incluso décadas. Un resultado positivo actual solo indica que el virus entró al cuerpo en algún momento de la vida, no necesariamente de forma reciente.
Mito: “El VPH es un problema que solo afecta a las mujeres”
Realidad: El virus infecta a personas de todos los géneros. Aunque históricamente se ha ligado al cáncer de cuello uterino, los hombres son portadores activos y también pueden sufrir consecuencias graves, como cáncer de pene, ano y, con una incidencia creciente en los últimos años, cáncer de orofaringe (garganta y base de la lengua).
Mito: “Si uso preservativo, el riesgo de contagio es cero”
Realidad: El condón es una barrera indispensable que reduce significativamente la transmisión de múltiples infecciones. Sin embargo, a diferencia de otros virus que viajan en fluidos internos, el VPH se transmite por el contacto directo de piel a piel.
Dado que el condón no cubre por completo la zona púbica, la vulva o el escroto, la protección es alta pero no absoluta (aproximadamente del 70%).
La estrategia de prevención: Tu mejor escudo La medicina actual cuenta con herramientas de alta eficacia que han transformado el panorama del VPH, permitiendo que las complicaciones graves sean completamente prevenibles.
Vacuna contra el VPH Protege contra los tipos de alto riesgo más comunes antes de la exposición al virus. Idealmente en niños y niñas de 9 a 14 años, aunque se aplica también en adultos jóvenes.
Citología (Papanicolaou) Es Un raspado celular suave en el cuello uterino que busca identificar alteraciones en la forma de las células mucho antes de que se transformen en cáncer. Mujeres y personas con útero a partir de comenzar actividad sexual, con la frecuencia recomendada por su ginecólogo.
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