Una enfermedad potencialmente reversible (curable)

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica caracterizada por un aumento de la fuerza que ejerce la sangre sobre la pared interna de los vasos sanguíneos y que se traduce en cifras tensionales elevadas.

La presión arterial se mide habitualmente en milímetros de mercurio (mmHg) y se conocen dos cifras:
La Presión Sistólica (cuando el corazón bombea la sangre) llamada también alta o mayor y La Presión Diastólica (que se genera cuando el ventrículo izquierdo está en diástole o reposo) llamada baja o menor. Los valores normales se han definido a través de los años por conceptos epidemiológicos que han publicado las diferentes sociedades científicas a nivel mundial y en la actualidad, para fines prácticos se pudiera definir como un valor de 120 para la sistólica y 80 para la diastólica. Sin embargo, valores de 135/85 mmHg se puede definir como los límites superiores de la tensión arterial normal.

El diagnóstico de HTA se basa en la medición de la presión arterial en varias ocasiones, en condiciones basales y en general, se solicitan monitoreos en casa de la tensión, así como monitoreos ambulatorios de presión de 24 o 48 horas con lo cual, además de realizar el diagnóstico, podemos determinar detalles como las horas en que sube o baja más la presión, lo que nos puede guiar a instaurar de la terapéutica de forma más precisa.

La Hipertensión Arterial, se ha convertido en una de las enfermedades mas prevalentes (frecuentes) en el mundo y es así como reportes epidemiológicos recientes dan cuenta de que casi el 50% (la mitad) de la población mundial es hipertensa; de esa mitad de hipertensos, solo la mitad están diagnosticados y de la mitad que están diagnosticados, solo la mitad están siendo bien tratados y controlados. Es un panorama nada alentador, cuando es sabido el aumento exponencial de la incidencia de esta enfermedad en los últimos años y la gran cantidad de complicaciones graves que genera.

Una de las características importantes de la HTA, lo constituye el hecho de que no produce ningún síntoma por lo que se le suele llamar el enemigo silencioso o asesino silencioso, de manera que la recomendación más importante que le puedo dar a la población general es tomarse la tensión frecuentemente, sobre todo en aquellos grupos de mayor riesgo, constituidos por mayores de 35 a 40 años, con antecedentes familiares de HTA, obesos, sedentarios, con malos hábitos de alimentación y los que viven bajo constante stress. Es la única forma de intentar diagnosticar esta enfermedad a tiempo, antes de que se produzcan las complicaciones tan temidas.

Al hablar de las causas que pueden llevar a HTA debemos definir los factores genéticos, que son los antecedentes familiares de hipertensión arterial y la edad, a mayor edad, mayor probabilidad de padecer de HTA. Sin embargo, son los factores ambientales, los que juegan un papel fundamental en la génesis de esta enfermedad y es la alimentación poco saludable, la falta de actividad física, la obesidad o sobrepeso, consumo de tabaco y alcohol lo que puede incidir hasta en el 80 a 90% de la posibilidad de ser hipertenso.

Una vez hecho el diagnostico de HTA, son los cambios en el estilo de vida (alimentación, ejercicio, descanso adecuado, ingesta de agua suficiente, sueño reparador, etc…) lo que juega un papel preponderante en la recuperación de los valores adecuados de tensión arterial. En la mayoría de los casos, sobre todo, cuando las cifras tensionales son muy elevadas de forma constante o si hay daño a órgano blanco, se requiere iniciar con medicamentos antihipertensivos de los cuales hay varios grupos y es el especialista el que, de acuerdo a las características del paciente, tomara la decisión sobre cual o cuales usar.

Debo destacar, que, a pesar de las cifras tensionales y las enfermedades concomitantes, siempre es posible lograr una mejoría y hasta reversión de la enfermedad con los cambios sostenidos en el estilo de vida. Se comienza con disminución importante de las cifras tensionales, haciéndose necesario la disminución de dosis de los medicamentos y posteriormente, con el tiempo, podemos lograr suspender total o parcialmente el tratamiento, disminuyendo de forma drástica, el riesgo a complicaciones, que es lo más temido por la población hipertensa.

No quiero terminar sin recomendar ampliamente la toma frecuente de tensión arterial como el único mecanismo para lograr el diagnóstico precoz de la enfermedad y en pacientes diagnosticados y tratados, la toma de tensión frecuentemente, es lo único que puede ayudar a determinar si está bien tratado y se están cumpliendo las metas, ya que la HTA no produce síntomas

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