El cáncer de mama es una enfermedad en la que células de la mama con alteraciones se multiplican sin control y forman tumores que, de no tratarse, pueden propagarse por todo el cuerpo y causar la muerte.
Las células cancerosas comienzan a desarrollarse dentro de los conductos galactóforos o de los lobulillos que producen leche del seno. El cáncer en estadio 0 (in situ) no es potencialmente mortal. Las células cancerosas se pueden propagar al tejido mamario cercano (invasión), y esto produce nódulos o engrosamiento.
Los cánceres invasivos pueden propagarse a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos (metástasis). Las metástasis pueden ser mortales.
El tratamiento se basa en las características de la paciente, el tipo de cáncer y su propagación. El tratamiento consiste en una combinación de cirugía, radioterapia y medicación
Factores de riesgo
Los factores de riesgo son condiciones o hábitos que aumentan la probabilidad de desarrollar una enfermedad, lesión o incidente.
Se clasifican en conductuales (como tabaquismo y dieta), fisiológicos (como obesidad y presión arterial alta), genéticos (hereditarios), ambientales (calidad del aire) y demográficos (edad y sexo). Identificar y controlar estos factores es clave para la prevención.
Para prevenir el cáncer de mama se debe mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad, limitar o evitar el consumo de alcohol y no fumar. Es fundamental también informarse con el médico sobre exámenes de detección como la mamografía, ecografía y el autoexamen de mama, especialmente a partir de los 20 años y según las indicaciones médicas.


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